El drama de los refugiados descubre que en España evolucionamos hacia el pasado de los reinos de taifas

Inmigrantes sirios intentando llegar a Grecia

Photo by Yannis Behrakis

 Hay demasiado en juego. Y llevamos ya demasiados días atendiendo, empatizando y callando con el ese drama humanitario que descubre las vergüenzas de Europa, cada día, a golpe de telediario. Con imágenes de todo tipo que ilustran hasta el infinito la miseria de la guerra y la persecución.

Emigrantes sirios en Grecia

Foto de Daniel Etter.

Un solo hecho y un sinfín de visiones que lo modifican y tergiversan hasta la egoísta declaración política. Infame utilización del drama y antifaz del cerebelo sectario que muchos calzan para ganar, como si de una simple partida electoral se tratara,  con la muerte, la miseria y el drama de miles y miles de almas.

Ahí están Ada Colau, los infames regidores de la autonomía catalana ahora indignados con la historia de los fascistas de los años treinta del siglo pasado, y los nuevos regidores del ayuntamiento de Madrid que llaman a la resolución del drama humanitario con el concepto de acogida familiar y olvidan la necesaria política de alturas en la que, y en realidad, la vieja Europa estudia su vuelta atrás en el vital tratado de Schengen.

Es en definitiva la puesta de largo y la consumación de la política de los populistas reinos de taifas en los que por unos intereses concretos, pequeñitos y bastardos, sus regidores olvidan la ecuación internacional que se está calculando en el tablero internacional que ahora protagonizan terroristas y demócratas. Radicales y tolerantes. Asesinos y víctimas.

Ponga un refugiado a su mesa y olvide todo lo demás. Qué fácil solución para anestesiar la conciencia. Y claro está : Los que vengan detrás que arreen.

La estelada, Felipe González y los dogones. ¿Acaso es ahí donde vais juntitos por el Sí?

La estelada en la lejana tierra de los Dogón

La foto no tiene precio aunque a los independentistas les haya costado un potosí. Como cada uno de sus pasos al abismo que en realidad  realizan como si fueran ricos, sin límite de gastos.

Y eso que ya casi todos sabemos el dinero a espuertas que el Gobierno catalán ha gastado en publicitar sus falsedades y “armar” una infraestructura de estado independiente. Una cifra indecente que en España no nos atrevemos a sumar con todos sus débitos en los que, algún día habrá que incluir además del tres por ciento, las reales consecuencias de la inmersión lingüística, las nóminas de profesores, científicos, historiadores, periodistas y una exhaustiva lista de gastos de representación y compadreo, de la que no existe un solo recibo ni justificante manuscrito.

Hoy leemos todos con atención las palabras que Felipe González dedica en el periódico El País “A los catalanes“. Y la mayoría alabamos su sentido de estado, esa esencia que todavía muchos asociamos a su presidencia en el Gobierno de España. Y recomiendo su lectura que acaba con la frase de “… con el enfrentamiento perderemos todos. En el entendimiento podemos seguir avanzando y resolviendo nuestros problemas”. 

Y es ahí, precisamente en ese final donde el ex-presidente se me queda corto, aunque comprendo y alabo su necesario llamamiento a la cordura, pero sinceramente creo que ya todos hemos perdido en el enfrentamiento.   Unos, amigos, otros, familiares y los de mas allá, la necesaria convivencia vecinal. Además que difícilmente se puede uno entender con los fascistas que por la noche, iluminados por las antorchas del odio y envueltos en las falsas esteladas, salen a gritar “Independencia” por las calles de Cataluña. Porque si está siendo caro todo este esfuerzo independentista todavía lo va a ser mas la minuta de los desprogramadores sectarios que deberán intervenir ante tamaña impostura sentimental.

manifestación fascista en Cataluña

 

 

Los rótulos de TVE y la Bichapresidenta del Gobierno: La encarnizada lucha en la última trinchera de la batalla por la toma de la colina pública

Bichapresidenta del gobierno

La culpa es del viento y, claro está de que TVE no sea de nadie como el público dinero como decía la ministra socialista. Y el hecho de que un alto porcentaje de profesionales luche durante su horario laboral por sus ideas, y sus futuros salarios, en vez de trabajar, o cumplir con el oficio por el que le pagan, es un condicionante meramente circunstancial. En la guerra, como en el amor, todo vale. Y en TVE, como en el mundo de las redes sociales, hay de sobra.

Acabo de llegar a casa tras cruzar por la la Plaza de Santa Ana, donde como es bien sabido está la estatua homenaje del pueblo de Madrid a Federico García Lorca y donde casualmente hoy unos veinte republicanos con una cámara de vídeo están montando un discreto espectáculo. Han envuelto al poeta con la bandera tricolor y un par de tipos con micrófono, me les imagino líderes, elevan la voz mientras miran a la lucecita roja. Me he acercado para empaparme del discurso y hasta mi perrita se ha portado bien porque no les ha ladrado. El caso es que estaban arengando con conceptos terribles como el de venganza y revisión de la historia. Reconozco que la palabra odio no la han sacado a escena pero les he visto las caras de ojos claros portadores de la verdad absoluta. Que por cierto me imagino muy parecidos al del responsable del rótulo que protagoniza la imagen  de la emisión matutina de la Uno de TVE, un rótulo falso y toda una metáfora.

Johann Schobert el inspirador de Mozart

Ya en casa elijo uno de mis discos favoritos para desconectar. Los cuartetos, tríos y una sonata del gran Schobert que discretamente sirvió de estímulo al genio Mozart y que murió en París junto a su esposa, hijo, criado y amigos, tras ingerir por error unas setas envenenadas.

Pero ni la bella coherencia de su música me hace olvidar que tanto en la plaza de Santa Ana, como en Madrid, en Cataluña y en España entera, algunos desalmados han puesto a circular demasiadas setas envenenadas y que al final, fatalmente, nos indigestaremos todos.

Los podemitas ya proponen la quita de la deuda. Atención que la temporada político teatral por fin ya ha comenzado

Ilustración de Rafael Gómez De Marcos

Ilustración de Rafael Gómez De Marcos

Ha sido el “Kichi” de Cadiz, podemita en ejercicio de la responsabilidad política, el primero en lanzar la piedra de la quita de la deuda. Y como mandan los cánones clásicos de la conjura en un par de pasos, y con un par, ha escondido la mano en esa manga ancha de la ruta marcada en la Complutense que guía a sus acólitos entre la manipulación de los conceptos de legitimidad y empoderamiento y las autoéticas propias de las sectas destructivas.

El alcalde ha pedido una auditoría del Tribunal de Cuentas tras proclamar la “quiebra técnica” del ayuntamiento heredado del PP, no ha desvelado cómo resolverá el pago a proveedores pero si ha dejado caer, tal y como se puede leer en la información de El Confidencial, que : “En paralelo, el ayuntamiento tiene previsto abrir a través del portal de transparencia una “auditoría ciudadana” que sirva para consultar a los vecinos sobre la ejecución o el grado de cumplimiento de las principales inversiones y proyectos.

Quizás haya sido su personal biografía de vividor del cuento subvencionado, que incluye en su curriculum una licenciatura tras nueve años de paseos universitarios, otros dos de deprimido oficial, y algunos mas de liberado sindical, el elemento diferenciador que le ha hecho adelantarse a los podemitas de Madrid, en lanzarse al ruedo de las insinuaciones  sobre la quita de la deuda, el impago que dictarán las asambleas populares que ya se han grabado en el cerebelo la famosa frase de no nos representan. Y es que el Kichi, hay que reconocerlo, tiene un valor añadido: Su especial conocimiento de las tablas teatrales  que le ha convertido en buen cantante solista de las murgas gaditanas, pero también en un político impermeable al consenso y a la tolerancia de todos aquellos que no creen en su absoluta verdad.

Se trata en esencia de la puesta en escena de un guión ideado y redactado en la Complutense de Madrid que tras las los ensayos con vestuario que ya realizan en Cádiz y Madrid, nos llevará a los teatros políticos de las Baleares, Valencia, Barcelona y Aragón.

La temporada político teatral por fin ya ha comenzado.

Junt pel sí se traduce en mi pueblo como Juntos para separar. De momento…

la respuesta del VP de la Comisión Europea, Frans Timmermans La ya ciertamente manida controversia política sobre que una Cataluña independiente queda fuera de la Unión Europea vuelve a relucir en este fin del verano. Por un lado está la respuesta oficial del señor Timmermans para descartar un supuesto embajador catalán en Europa y en el otro, las declaraciones periodísticas de algunos de los comprometidos con la secesión en las que reconocen la esencia diplomática y política, a la que claro está añaden un pero y dos sin embargo:

“Siempre nos quedará negociar”… “Se trata de una falta de visión ante las esencias de la democracia y el derecho a decidir”…

O un descarado, lacónico y tan sectario como prepotente “De momento…”

Porque esa educada respuesta de tan solo dos palabras, “De momento…”, lo explica todo hasta las personales e íntimas esencias de que Juntos por el Sí no significa mas que Juntos para separar y destruir a los hermanos, los amigos, los vecinos y la convivencia.

Y eso sí,todo de buen rollito, sin mancharse las manos de sangre y la con profunda convicción de representar al Hombre nuevo y capaz de mañana mismo, muy tempranito, levantarse dispuesto para invadir Polonia, o ya puestos, Aragón, las Baleares, Valencia y hasta el Rosellón.