La infamia politiza la Copa del Rey. Juegan mas sucio que los leñeros centrales de la historia futbolística de España

 

Para la final de mañana sábado de la Copa del Rey entre Barça y Athletic se ha calentado tanto el ambiente que ya no queda fútbol, tan solo lo peor y lo mas infame de la política entendida como deslealtad, provocación, arrogancia y, a chorros, la manipulación, centrada para esta gran ocasión en la inigualable frase democrática de la libertad de expresión.

 

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha pedido que no suene el himno de España o que para contrarrestar  “la oasadía”,  que se oigan en el estadio los himnos de Cataluña y el País Vasco. Los catalanes subvencionados de la ANC por su parte, publicitan  el encuentro como todo un espectáculo independentista. Y entre unos y otros,  y no se entiende ni el cómo ni el por qué, ya han conseguido en este precalentamiento político que los veintidós “deportistas” salgan a pisar el césped sin  la imagen de la Copa con los colores de la bandera de España en sus camisetas como informa hoy El Confidencial.

 

Y mañana después de pitar el Himno de España, a nuestra bandera, al Rey y a todos nosotros nos quedará hacernos las dos  preguntas que hasta ahora nunca hemos tenido la valentía de contestar, pero que quizás vaya ya siendo hora:

 

La primera: ¿Qué les queda? … Por hacer, por insultar, por dilapidar, por pedir … y, la segunda ¿Que nos queda a los demás?

Tras las últimas elecciones al menos en una cosa todos estamos de acuerdo…

radicales socialistas y democráticos de frac

 

La fiebre se ha enseñoreado de la calle tras las últimas elecciones. ¡ Cuidado que ahora vienen los pactos ! El primero ya se ha dado junto a la Plaza Mayor de Valladolid: El PSOE y Podemos están de acuerdo en la ciudad histórica mientras oímos que los señores Sánchez e Iglesias se coquetean por el móvil!

 

Pero, cuidado, nos queda mucho por ver y experimentar. En Madrid, Barcelona y Valencia. Las grandes ciudades. En las Comunidades de Madrid, las dos Castillas, Cantabria y La Rioja. De Navarra mejor ni pensar en las posibilidades y los pactos por los peligros que la gobernabilidad allí acarrea.

 

Y mientras  en mis calles comienzo a intuir  quienes son los que se han encaramado al cargo de comisario político de distrito. Al menos por ahora todos estamos de acuerdo en las aceras: Lo de Rajoy no tiene un pase. Poca cosa en realidad para la convivencia porque a cada minuto que pasa los vecinos oímos con mayor profusión un concepto maldito: El de frente popular.