Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala

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Hasta que termine 2016 seguiremos “dando la matraca” con Don Quijote y Sancho en este Año Cervantes. Hoy os dejo esta delicia. Gracias por vuestra atenta lectura. 

Fragmentos escogidos del Quijote

“Aquí alzó otra vez la voz maese Pedro y dijo:

—Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala.

No respondió nada el intérprete, antes prosiguió diciendo:
—No faltaron algunos ociosos ojos, que lo suelen ver todo, que no viesen la bajada y la subida de Melisendra, de quien dieron noticia al rey Marsilio, el cual mandó luego tocar al arma; y miren con qué priesa, que ya la ciudad se hunde con el son de las campanas que en todas las torres de las mezquitas suenan.

—¡Eso no! —dijo a esta sazón don Quijote—. En esto de las campanas anda muy impropio maese Pedro, porque entre moros no se usan campanas, sino atabales y un género de dulzainas que parecen nuestras chirimías; y esto de sonar campanas en Sansueña sin duda que es un gran disparate”.

CERVANTES, Don Quixote, Segunda parte; Capítulo XXVI

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Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: Don Quijote en Cataluña Junto a Roque Guinart, el bandolero “compasivo”

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Al poco de entrar en Barcelona, el ingenioso Caballero don Quijote de la Mancha y su fiel escudero, Sancho Panza, se toparon con unos bandoleros cuyo jefe era Roque Guinart, personaje cervantino basado en persona real: el bandolero catalán Perot Roqueguinarda, a quien sus paisanos motejaban con el apodo de “Lo Lladre”, es decir, el Ladrón. Del apellido Roqueguinarda sacó Cervantes el nombre de su personaje: el famoso Roque Guinart.

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Pero, a diferencia de los “bandoleros” (los del 3 por ciento y demás) del Nacionalismo catalán actual, bandolerismo que se sufre en Cataluña -y en toda España- desde hace décadas resulta que el tal Roque Guinart es un ladrón con buenos sentimientos, un ladrón “compasivo”. No lo digo yo. Pueden leerlo ustedes mismos en estos pasajes de DQ, en su 2ª parte, capítulo LX:

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Don Quijote, entrando en Barcelona: Entra con buen pie, sale malparado…

“Con esta imaginación se llegó a Sancho, habiendo primero tomado las riendas de Rocinante, y acomodádolas en modo que pudiese azotarle con ellas, comenzóle a quitar las cintas, que es opinión que no tenía más que la delantera, en que se sustentaban los greguescos; pero, apenas hubo llegado, cuando Sancho despertó en todo su acuerdo, y dijo:

 

–¿Qué es esto? ¿Quién me toca y desencinta?

 

–Yo soy –respondió don Quijote–, que vengo a suplir tus faltas y a remediar mis trabajos: véngote a azotar, Sancho, y a descargar, en parte, la deuda a que te obligaste. Dulcinea perece; tú vives en descuido; yo muero deseando; y así, desatácate por tu voluntad, que la mía es de darte en esta soledad, por lo menos, dos mil azotes. […]

Levantóse Sancho, y desvióse de aquel lugar un buen espacio; y, yendo a arrimarse a otro árbol, sintió que le tocaban en la cabeza, y, alzando las manos, topó con dos pies de persona, con zapatos y calzas. Tembló de miedo; acudió a otro árbol, y sucedióle lo mesmo. Dio voces llamando a don Quijote que le favoreciese. Hízolo así don Quijote, y, preguntándole qué le había sucedido y de qué tenía miedo, le respondió Sancho que todos aquellos árboles estaban llenos de pies y de piernas humanas. […] Al parecer alzaron los ojos, y vieron los racimos de aquellos árboles, que eran cuerpos de bandoleros. Ya, en esto, amanecía, y si los muertos los habían espantado, no menos los atribularon más de cuarenta bandoleros vivos que de improviso les rodearon, diciéndoles en lengua catalana que estuviesen quedos, y se detuviesen, hasta que llegase su capitán. […]

 

–No estéis tan triste, buen hombre, porque no habéis caído en las manos de algún cruel Osiris, sino en las de Roque Guinart, que tienen más de compasivas que de rigurosas.

 

–No es mi tristeza –respondió don Quijote– haber caído en tu poder, ¡oh valeroso Roque, cuya fama no hay límites en la tierra que la encierren!, sino por haber sido tal mi descuido, que me hayan cogido tus soldados sin el freno, estando yo obligado, según la orden de la andante caballería, que profeso, a vivir contino alerta, siendo a todas horas centinela de mí mismo; porque te hago saber, ¡oh gran Roque!, que si me hallaran sobre mi caballo, con mi lanza y con mi escudo, no les fuera muy fácil rendirme, porque yo soy don Quijote de la Mancha, aquel que de sus hazañas tiene lleno todo el orbe.

 

Luego Roque Guinart conoció que la enfermedad de don Quijote tocaba más en locura que en valentía, y, aunque algunas veces le había oído nombrar, nunca tuvo por verdad sus hechos, ni se pudo persuadir a que semejante humor reinase en corazón de hombre; y holgóse en estremo de haberle encontrado, para tocar de cerca lo que de lejos dél había oído; y así, le dijo:

 

–Valeroso caballero, no os despechéis ni tengáis a siniestra fortuna ésta en que os halláis, que podía ser que en estos tropiezos vuestra torcida suerte se enderezase; que el cielo, por estraños y nunca vistos rodeos, de los hombres no imaginados, suele levantar los caídos y enriquecer los pobres.”

 

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2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: De los consejos de don Quijote a Sancho, antes de ir a gobernar la ínsula

De los consejos de don Quijote a Sancho, antes de ir a gobernar la ínsula
“Anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afectación es mala”

Don Quijote, 2ª parte, capítulo 43.

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2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: La hermosura busco, la belleza quiero

La fuerza de la sangre

“Si esta señora es noble, discreta y rica, como vuesa merced dice, no le faltará esposo que sea de diferente humor que el mío: unos hay que buscan nobleza, otros discreción, otros dineros y otros hermosura; y yo soy destos últimos. Porque la nobleza, gracias al cielo y a mis pasados y a mis padres, que me la dejaron por herencia; discreción, como una mujer no sea necia, tonta o boba, bástale que ni por aguda despunte ni por boba no aproveche; de las riquezas, también las de mis padres me hacen no estar temeroso de venir a ser pobre. La hermosura busco, la belleza quiero, no con otra dote que con la de la honestidad y buenas costumbres; que si esto trae mi esposa, yo serviré a Dios con gusto y daré buena vejez a mis padres.”

Novela de la fuerza de la sangre

Las Novelas ejemplares. De “La fuerza de la sangre”

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2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: Sin gobierno…

. Sin Gobierno. Habla la mujer de Sancho
Habla la mujer de Sancho:

“Vivid vos y llévese el diablo cuantos gobiernos hay en el mundo: sin gobiernos salistes del vientre de vuestra madre, sin gobierno habéis vivido hasta ahora, y sin gobierno os iréis, o os llevarán, a la sepultura cuando Dios fuere servido. Como esos hay en el mundo, que viven sin gobierno, y no por eso dejan de vivir y de ser contados en el número de las gentes. La mejor salsa del mundo es la hambre, y como ésta no falta a los pobres, siempre comen con gusto”

Don Quijote, 2ª parte, Capítulo 5.

Fran Capitán Fran Capitán

2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: Eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número

Citas y estampas cervantinas

“Preguntóle otro estudiante que en qué estimación tenía a los poetas. Respondió que a la ciencia, en mucha; pero que a los poetas, en ninguna. Replicáronle que por qué decía aquello. Respondió que del infinito número de poetas que había, eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número; y así, como si no hubiese poetas, no los estimaba; pero que admiraba y reverenciaba la ciencia de la poesía porque encerraba en sí todas las demás ciencias: porque de todas se sirve, de todas se adorna, y pule y saca a luz sus maravillosas obras, con que llena el mundo de provecho, de deleite y de maravilla.”

eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número

Las Novelas ejemplares. De “El licenciado vidriera”

Fran Capitán Fran Capitán

2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: El epitafio de don Francisco de Urbina

DE DON FRANCISCO DE URBINA

De Don Francisco de Urbina a Miguel de Cervantes

” Insigne y cristiano ingenio de nuestros tiempos, a quien llevaron los terceros de San Francisco a enterrar con la cara descubierta, como a tercero que era…”

Epitafio

Caminante, el peregrino
Cervantes aquí se encierra;
su cuerpo cubre la tierra,
no su nombre, que es divino.
En fin, hizo su camino;
pero su fama no es muerta,
ni sus obras, prenda cierta
de que pudo a la partida,
desde ésta a la eterna vida,
ir la cara descubierta.

[Incluido en “Los trabajos de Persiles…”]

Fran Capitán Fran Capitán

2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: De la mayor de las desdichas

qué mayor desdicha
“Con todo eso te hago saber, hermano Panza, que no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que muerte no consuma. Pues ¿qué mayor desdicha puede ser —replicó Panza— de aquella que aguarda a que el tiempo la consuma y a la muerte que la acabe?”

***Fran Capitán Fran Capitán

2016 Año Cervantes. Citas y estampas cervantinas por Fran Capitán: Del breve tiempo que vuela

Las Novelas ejemplares La Española inglesa

“Corrió el tiempo, y no con la ligereza que él quisiera: que los que viven con esperanzas de promesas venideras siempre imaginan que no vuela el tiempo, sino que anda sobre los pies de la pereza misma. Pero en fin llegó el día, no donde pensó Ricaredo poner fin a sus deseos, sino de hallar en Isabela gracias nuevas que le moviesen a quererla más, si más pudiese. Mas en aquel breve tiempo, donde él pensaba que la nave de su buena fortuna corría con próspero viento hacia el deseado puerto, la contraria suerte levantó en su mar tal tormenta, que mil veces temió anegarle.”

La española inglesa

Las Novelas ejemplares. De “La española inglesa”

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Fran Capitán Fran Capitán