Las ilustraciones de Rafa: La Sexta y True Detrective, no se hizo la miel para la boca del asno

No se hizo la miel para la boca del asno La serie protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson no está teniendo la repercusión que se esperaba en la cadena verde.
LASEXTA ENCIENDE TWITTER POR INTERRUMPIR UN PLANO SECUENCIA DE ‘TRUE DETECTIVE’ PARA METER PUBLICIDAD.

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: La mentira con fines políticos, su uso mas despiadado

La mentira con fin político EL DOMINGO SE DESCUBRIÓ EL PASTEL.

 

 

Un reportaje innecesariamente largo tirando a farragoso, redactado con ese espíritu militante que distingue a algunos jóvenes periodistas encandilados con la izquierda, relataba cómo Manuela Carmena, la bella abuela de la izquierda madrileña, fue captada por Podemos muchos meses antes de la jornada electoral del 24 de mayo para encabezar las listas de Ahora Madrid a las municipales de la capital del Reino. Relataban los reporteros que la señora se resistió con determinación hasta en media docena de veces, hasta que al final terminó cediendo. Aunque no hacían ninguna alusión al asunto, parece evidente que en el compromiso iba la promesa, acuerdo previo mediante, de ocultar la presencia de Pablemos y sus chicos tras las bambalinas del Ahora Madrid.
Y la señora se empleó a fondo en desmentir cualquier posible relación entre las partes. Los problemas de Monedero con Hacienda y el escándalo de la pasta recibida de Venezuela estaban en su apogeo y era evidente que ello podía dañar las posibilidades electorales de la candidatura. Maduro, qué le vamos a hacer, no goza de buen cartel por estos pagos. El caso es que en una comparecencia en el programa Un tiempo nuevo de Telecinco, la cadena amiga, emitida el 4 de abril, Manuela aseguró con rotundidad que “nunca hubiera aceptado liderar un partido. Y aunque en Ahora Madrid hay gentes de otras formaciones políticas, es una agrupación de ciudadanos, una candidatura de personas que no está vinculada a ningún partido”. Manuela insistió en que Ahora Madrid no tenía “ninguna vinculación orgánica con Podemos”, y ella mucho menos: “No tengo nada que ver con Podemos. No estoy próxima a esta organización política. Me encantará que me apoye la gente, pero desde mi condición de absolutamente independiente”.

 
No fue la única vez en que doña Manuela reafirmó su condición de “independiente”, y siempre con esa determinación, ese desparpajo que la feligresía de la izquierda radical emplea a la hora de proclamar su doctrina como la única verdadera. Es verdad que todo estaba claro desde el principio, y que bastaba mirar a vuela pluma la lista de integrantes de la misma para entender enseguida de que iba la vaina de un Ahora Madrid trufado de viejos y jóvenes militantes del PCE. Quienes engrosamos las filas del camarada Carrillo en vida del general Franco conocemos bien el paño. Aquellas huelgas generales culminadas con éxito rotundo a las que acudían cuatro gatos, cuatro animosos militantes dispuestos a dejarse aporrear por los grises; aquellas manifestaciones multitudinarias de cien camaradas prestos todos a echar a correr en desbandada; aquellas memorables jornadas de la Junta Democrática del año 73, en la que se integraba una miríada de sindicatos, asociaciones vecinales y movimientos profesionales, todos, o casi todos, meros y minúsculos satélites del PCE, todos manejados con puño de hierro por el propio PCE.

 

 

La mentira como arma revolucionaria

 
De modo que sí, Manuela, conocemos bien la mercancía. Lenin decía que la mentira es un arma revolucionaria. También decía que una mentira repetida muchas veces termina convertida en una gran verdad. Tú te has esforzado lo tuyo. “Si yo estoy aquí es porque quiero mejorar la política, cambiar la forma de hacer política, olvidar la política-espectáculo. Gobernar es complicado y es muy importante escuchar y trabajar con los que se escucha para poder responder y preparar alternativas”. Escuchar está muy bien, ¡ay Manuela!, pero engañar a la gente está mal, pero que muy mal. Un benefactor de los pobres como Paulo Freire te enseñó el camino, Manuela: “La verdadera revolución, tarde o temprano, debe instaurar el diálogo valeroso con las masas, porque en él radica su legitimidad y no en el engaño o la mentira”. Porque es la verdad la que es siempre revolucionaria, de acuerdo con el célebre Gramsci, y tú, Manuela, has mentido, has utilizado la mentira con fines políticos, que es quizá el peor uso, el más despiadado, que se puede hacer de ella, la mentira como “la primera de las fuerzas que mueven el mundo”, según constató Revel.
Estamos dispuestos a admitir, pelillos a la mar, que se trata de una mentirijilla, un pecado venial, porque solo a algún ingenuo o a alguien muy lerdo podías engañar con un montaje como el de Ahora Madrid. Te admitimos pulpo como animal de compañía. Pero aunque la progresía que te venera haya pasado de puntillas sobre el episodio (¡y hay que ver como se cabrea esa parroquia con las mentiras y los incumplimientos de Rajoy, y eso que ellos no le han votado!) deberías decir algo, Manuela, deberías explicar lo ocurrido y tal vez incluso pedir disculpas, porque aunque solo hayas engañado a una mínima parte de los que te han votado, esos pocos merecen ser tratados con todo el respeto del mundo por alguien como tú, tan dispuesta a “escuchar” y “entender” los problemas de la ciudadanía, tan presta a establecer una “estructura de escucha enorme” (sic) en el Ayuntamiento de Madrid. Te hemos tomado la matrícula, Manuela, mentirosilla, y será difícil que a partir de ahora te compremos no ya un coche usado, sino unos simples patucos en esa preciosa tienda tuya de Manuela Malasaña, aunque quizá Villar Mir esté dispuesto a comprarte la tienda entera, que él es hombre de parné.

 

 

JESUSCACHO, VOZPOPULI

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: Cazurro lo has consegudo, siguiente paso HACER CAJA

Cazurro lo has consegudo siguiente paso HACER CAJA

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: Gracias B.B. King y descansa en paz que Lucille suena para siempre

Lucille

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: Podemos y las películas de vaqueros

Podemos y las películas de vaqueros

 

PUEDE que, a lo mejor, John Ford no fuera Dios. ¡Vete a saberlo! Pero es lo más parecido que yo tuve ante los ojos. Películas de vaqueros. Sin ellas, mi infancia hubiera sido un asco.
En la radio, oigo hablar de cine a un necio. No es raro. La necedad es hoy norma. Decenios de vivir de subvenciones trocaron el cine español en un pozo de ignorancia. Que hemos ido pagando todos con nuestros impuestos. Hace ya mucho que opté por la legítima defensa. Si he pagado ya una vez esas películas en mi declaración de Hacienda, volver a pagarlas en taquilla violaría las leyes del mercado. No se paga dos veces por la misma mercancía. Cuando todo contribuyente pueda entrar en la sala con sólo exhibir su declaración de impuestos, volveré a ver –soy así de paciente– alguna peli de esas que, bien contra mi voluntad, estoy financiando. Mientras tanto, perseveraré en la religión de las austeras epopeyas de Ford.
No conozco a ese nulo que soltó el disparate: un tal López. A la mayúscula cultura del caballero, parece que se le hacía hiriente que alguien quisiera, en Madrid, ver pelis de vaqueros. ¡Pobre diablo! ¡Qué poco debe de haber ido al cine en su vida! Si en los cines de Madrid, si en los cines de toda España se siguieran dando aquellas sesiones dobles en las cuales uno podía, allá por los grises años cincuenta, encerrarse en una cápsula de emoción fuera del mundo para dejarse tragar por la galopada de The Searchers o por el oscuro «nadie» que mató a Liberty Valance, ese iletrado orador se habría evitado la letal dosis de bochorno de anteayer en Bellas Artes. Pobre, pobre diablo… La poca inteligencia no se cura. Pero es posible siempre, incluso al menos dotado, contener un poquitín su ignorancia.
John Ford, Howard Hawks, Anthony Mann, Budd Boetticher, Delmer Daves, Fred Zinnemann, Raoul Walsh, David Miller, Nicolas Ray, Sam Peckinpah o Monte Hellman son el cine, pedazo de analfabeto. Son el cine. No un género. El cine. Contraponer a eso los peñazos subvencionados de los últimos treinta años españoles es apostar por Belén Esteban contra Antígona. O sea, lo de todos los días. O sea, la partida lúgubre en la cual realizador y espectador juegan a ver quién hace más idiota al otro: podemos, dicen. Claro que pueden.
En el plano brutal a contraluz de la puerta que se cierra tras Ethan, al final de Centauros del desierto, ha puesto Ford la tensión contenida que hereda todo el relato épico en Occidente desde Homero: la soledad del héroe. Y hay pocos momentos tan intensamente líricos en las ensoñaciones narrativas del siglo veinte como aquel diálogo de Vienna y Johnny Logan en una de vaqueros que yo vi a los seis años para no olvidar nunca: «Dime una mentira, Vienna…». No hay ninguno de mi edad que logre rememorar eso sin un nudo en la garganta.
Son manías mías, claro. Bueno, y manías de aquellos chicos tan listos que, al inicio de los cincuenta, descubrieron, en los Cahiers du Cinéma, que el cine era el western (las «películas de vaqueros», vamos). Y se trajeron a París a los más grandes. A Ford, que se carcajeaba de que se pusieran tan sesudos con sus historias: «Yo no hago arte, chicos; yo hago sólo películas de vaqueros». A Hawks, que se tiraba por los suelos al oírles disertar sabiamente sobre la estructura freudiana de los diálogos de Monty Clift y John Wayne en Río Rojo.
«Películas de vaqueros», dice el tipo. Con esa petulancia del que vive en la inopia. Películas de vaqueros, chico. Cine. Y tú puedes ir largándote a freír monas. Y subvenciones.
Rafael Gómez De Marcos
Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: la “manejada blanca” y la externalización de los hospitales

la externalización de los hospitales

El Tribunal Constitucional  concluye que la externalización de los hospitales no pone en riesgo el régimen público sanitario.
Desestima un recurso de inconstitucionalidad contra la privatización de la gestión sanitaria de 6 hospitales y 27 centros de salud en Madrid.
Por otro lado, el Pleno rechaza que con la externalización sanitaria se vulnere el derecho a la igualdad.

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: Mal camino Rubencito Amón

Mal cmino Rubencito Amón

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: La alfombra roja de José Luis Moreno y la Sexta, vaya lío

José Luis Moreno

NO ME GUSTAN LOS PROGRAMAS DE JOSÉ LUIS MORENO

Pero si las “redes sociales” controladas por quien todos sabemos ARDEN contra ”La alfonbra roja Palace”, yo que TVE insistiría en su programación. Conozco muy bien el paño Ferreras, y es una típica y tópica reacción a que en La Sexta  han encendido las alarmas.

 

Rafael Gómez De Marcos Rafael Gómez De Marcos

Las ilustraciones de Rafa: Los “Minesoto” socialistas. Rascar y ganar

Los minesotos

Elsa Viejo. 1-12.2013 ESTRELLA DIGITAL

Los ‘minesoto’: el brazo económico de

ZP

Un grupo elitista de economistas y estadistas, bien formados, perfectos conocedores de varios idiomas y curtidos en una de las mejores universidades en macroeconomía del mundo: la universidad de Minnesota (EEUU). “Se les podía identificar perfectamente como pijos progres. Niños de bien que habían tenido la oportunidad de recibir la mejor formación”. Así es como identifican desde el PSOE al famoso ‘clan de los minesoto’: Miguel Sebastián, Inmaculada Rodríguez-Piñero, Soledad Nuñez y Javier Vallés, gurús económicos de la era Zapatero y que aún mantienen su estela en la era Rubalcaba, pese a ser la gestión económica considerada uno de los principales motivos del descalabro electoral sufrido en 2011, una de las peores derrotas en la historia socialista.
“Se les podía identificar perfectamente como pijos progres. Niños de bien que habían tenido la oportunidad de recibir la mejor formación”
Cuatro economistas de reconocida profesionalidad y solvencia que se conocieron en 1980 en la Universidad de Minnesota (EEUU). Y cuyos caminos desde entonces no han dejado de cruzarse. ¿Sus nexos de unión? Primero el que fuera Gobernador del Banco de España Luis Ángel Rojo, considerado el introductor del análisis keynesiano en España y especialista en política macroeconómica y teoría monetaria. Su objetivo no era otro que ayudar a nutrir a jóvenes promesas de la economía en nuestro país de las ideas que él consideraba vitales para colocar a España a la vanguardia. Y dos décadas después José Luis Rodríguez Zapatero.
Su historia se remonta a tres décadas atrás. Promoción de 1980. Sus vidas fueron selladas para siempre por unas becas concedidas por el Banco de España. Sólo los cinco mejores expedientes fueron los elegidos por el entonces catedrático Rojo para cruzar el charco. Cuatro de la Universidad Complutense de Madrid: Miguel Sebastián, Inmaculada Rodríguez-Piñero, Soledad Núñez y Cristina Amazón. Y uno de la universidad de Alicante: Fernando Vega. Cinco estudiantes españoles, recién licenciados en Economía que se trasladaron a la muy adversa, climatológicamente hablando, Minnesota. Allí, a miles de kilómetros de sus familiares y amigos de siempre, la unión entre ellos fue prácticamente inevitable. Convivieron en la misma casa. “Los lazos que se crearon fueron de por vida”, aseguran fuentes cercanas al clan.
Miguel Sebastián, Inmaculada Rodríguez-Piñero, Soledad Núñez, Cristina Amazón, Fernando Vega fueron elegidos por Luis Ángel Rojo para estudiar en Minnesota.
La primera en abandonar el barco fue Inmaculada Rodríguez Piñero. Ella fue la que menos tiempo estuvo en EEUU: los dos años que duró el máster en Teoría Económica que estudió. Luego se casó y decidió volver a Valencia antes de tiempo. El resto se quedó allí los cinco años de doctorado. Pero Rodríguez Piñero nunca perdió la relación con Miguel Sebastián y Soledad Núñez, con quienes forjó una importante amistad que dura hasta la actualidad. Al principio la relación fue a distancia, Inmaculada en Valencia y Miguel y Soledad en Madrid. Hablaban por teléfono y se veían muy de vez en cuando. Pero fue en 2004 cuando sus caminos se volvieron a cruzar, con José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno de España.
Entonces fue cuando verdaderamente se constituyó el núcleo central del denominado ‘clan Minesoto’: Miguel Sebastián, Soledad Núñez, Inmaculada Rodríguez Piñero y Javier Vallés, este último, marido de Núñez y también estudiante de doctorado en Minnesota. Según aclaran fuentes socialistas a este diario, Vallés y Rodríguez Piñero no coincidieron en EEUU, su amistad surge en España, primero cuando él y Soledad se casan, pero más intensamente cuando Inmaculada decide volver a Madrid. “Este es el momento en el que surge el clan”, insisten las mismas fuentes.

Surge el flechazo entre Zapatero y Sebastián

El primero en llegar a Zapatero fue Sebastián. “Él fue el creador y el mando principal de este grupo”, aseguran a ESTRELLA DIGITAL. Cuyo origen se remonta al famoso XXXV Congreso Federal del PSOE (año 2000) en el que un desconocido Zapatero se alzaba con la Secretaría General del partido. Quienes fueron testigos directos de aquel momento dicen que Zapatero cojeaba especialmente en economía y que eso le limitaba en su oposición al que por entonces gobernaba España, José María Aznar. Así que de aquellos primeros compases surgió un grupo de economistas, “asesores en la sombra”, entre los que según las fuentes consultadas ya se encontraba Miguel Sebastian, quien por entonces era director del Servicio de Estudios del BBVA.
Aunque no sería hasta 2003 cuando su nombre comenzaría a sonar con fuerza dentro y fuera del partido. Tras irse del BBVA, Zapatero le encomendaría una importante misión: dirigir la elaboración de la parte económica del programa electoral con el que concurriría a las elecciones generales de 2004. Por entonces, el líder socialista ya tenía a un responsable económico en el partido, que era Jordi Sevilla, pero Zapatero decidió darle todo el poder a Miguel Sebastián y a su equipo de discípulos organizados bajo el epígrafe de Economistas 2004. Muy a pesar de Sevilla, Sebastián, por entonces un auténtico desconocido, fue el encargado de presentar en el diario El País, el medio de referencia socialista por antonomasia, la estrategia económica de Zapatero. Decisión que pilló por sorpresa a muchos en el partido.
En 2004 el PSOE gana las elecciones. A partir de aquí, Miguel Sebastián comenzaría a nutrir su clan. O lo que es lo mismo, todos los puestos de confianza económica del que ya era el segundo presidente socialista de la democracia fueron ocupados primero por algunos de sus compañeros en Minnesota y a continuación por sus discípulos y entorno con el que coincidía en una ideología más liberal y centrista. Similar a la Tercera Vía propuesta por Zapatero a su llegada a la secretaría general del PSOE, y cuya música sonaba como la ‘Third Way’ de su gran amigo Tony Blair, cuyos caminos volvieron a cruzarse la semana pasada: Zapatero le quiso a su lado en la presentación de sus memorias.
Sebastián coloca a su clan
Todos los que conocen a Zapatero insisten en que no solía escuchar a muchas personas, pero a Sebastián sí. En el momento que comenzaron las quinielas para ministrables, su nombre sonó con fuerza, pero finalmente el presidente optó por apostar por el perfil técnico de Sebastián y mantenerlo a su lado. Le creó un puesto a medida: jefe de la Oficina Económica del presidente. Con él se llevó a Soledad Núñez, procedente del Banco de España y con quien forjó una estrecha amistad en EEUU. Núñez no estuvo en el Oficina Económica más que un año, pronto Zapatero la buscó un sitio mejor: la Dirección General del Tesoro. A continuación, Sebastián ‘colocó’ a la tercera ‘minesoto’, Inmaculada Rodríguez-Piñero, aunque a ella no en el Gobierno, sino en el partido. Después de que Jordi Sevilla fuera designado ministro de Administraciones Públicas, Rodríguez- Piñero fue nombrada en el Congreso Federal de julio de 2004 secretaria de Política Económica y Empleo, la primera mujer en ocupar este puesto. Y ya después de la mano de José Blanco pasaría al Gobierno como secretaria general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento.
Zapatero crea a Sebastián un puesto a medida: jefe de la Oficina Económica del presidente
Aunque no se queda aquí su influencia. De aquel equipo de Economistas 2004 que él lideró y que llevó a Zapatero a la Moncloa también emanaron más nombramientos. Julio Segura, discípulo de Luis Ángel Rojo, fue nombrado en 2007 presidente de la Comisión Nacional de Mercados de Valores, en sustitución de Manuel Conthe, la apuesta del que por entonces era ministro de Economía, Pedro Solbes. En la vicepresidencia de este mismo organismo se colocó a otro miembro del club, Carlos Arenillas, cuya mujer, Mercedes Cabrera, fue designada ministra de Educación.
David Vegara también encontró su puesto como secretario de Estado de Economía. Al igual que Maurici Lucena, que comenzó como Director General del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), para a continuación convertirse en el presidente del consejo de la Agencia Espacial Europea (ESA). Aunque algo más llamativo fue el caso de David Taguas, otro de los discípulos importantes de Sebastián. La noche de las elecciones de 2004 todo el mundo daba por seguro que tendría un puesto importante en Moncloa. Pero de primeras no fue así. No fue hasta 2006, momento en el que Zapatero le pidió a Miguel que encabezara la lista del PSOE para el Ayuntamiento de Madrid, cuando Taguas se hizo con el control de la Oficina Económica. Sebastián se iba, pero dejaba a alguien de su máxima confianza al frente.

La estela del ‘clan Minesoto’
Su derrota en Madrid fue estrepitosa. Tardó dos años en volver al Gobierno de Zapatero, pero esta vez lo haría frente a los focos, como ministro de Industria. Y no le importó que fuera de otra manera. Él y su clan ya tenían todos los puestos económicos claves controlados. Taguas abandonó la Oficina Económica en 2008, pero nada cambió. Un cuarto ‘minnesoto’ entraría en acción. Javier Vallés, marido de Soledad Núñez, fue designado por Zapatero jefe de su Oficina Económica. “El hombre que nunca le decía no al presidente”. Así le describen quienes le trataban en aquella época. A él le tocó vivir los peores momentos en la Moncloa. La crisis económica estalló y azotó con virulencia a España cuando él estaba al frente. La negación inicial de Zapatero y la ausencia de políticas económicas alternativas a la burbuja inmobiliaria que se veía a leguas que iba a explotar son para algunos de los que estaban entonces en Moncloa y Ferraz las causas directas del descalabro vivido en las elecciones de 2011.

Javier Vallés, “el hombre que nunca le decía no al presidente”
Drásticos recortes del gasto, dolorosas subidas de impuestos, reforma de la Constitución, congelación de pensiones. Estas fueron algunas de las impopulares medidas que el Ejecutivo de Zapatero adoptó. Las mismas de las que el PSOE actualmente reniega. Pero de las que nadie asume responsabilidades. El anterior presidente del Gobierno acaba de publicar unas memorias llenas de excusas. Y la actual dirección socialista, capitaneada por Alfredo Pérez Rubalcaba, sigue contando con los ‘minesoto’ como sus gurús económicos. Inmaculada Rodríguez Piñero se quedó al frente de la secretaría general de Economía del PSOE y fue una de las diez personas que se encargó de elaborar el último programa electoral de la formación. Y Soledad Núñez fue designada a propuesta de Rubalcaba subgobernadora del Banco de España. Miguel Sebastián y Javier Vallés están apartados de la vida pública. Pero los cuatro siguen manteniendo el contacto. Según fuentes cercanas a ellos, comparten habitualmente cenas y comidas; y cómo sacar a España de la crisis sigue siendo el núcleo central de sus conversaciones. El pasado no parece atormentarles.

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