Los separatistas de Cataluña escupen sin vergüenza los atributos del odio… Y lo llaman libertad de expresión

estrellada pisada

Es necesario unirlas para llegar a una ligera comprensión. Por separado, las últimas frases y declaraciones de los políticos y periodistas respecto a la presencia de la estrellada en la final de la Copa del Rey y la nueva pitada al himno de España, no tienen ningún sentido mas que el de la falsa política corrección.

Así El País subtitula una de sus informaciones:

“División de opiniones entre los aficionados de Barcelona y Sevilla cuando sonó el himno español”

Por lo que, para el periodista, pitar al Rey mientras suena el himno de España es una opinión como cualquier otra… Una, cuando menos, interesada dejación de la función esencial del periodismo, pero esencialmente cobarde, al opinar sobre una afrenta escondiéndose en la mentira y quizás también en una decisión judicial fundamentada en una incomprensible acepción de la libertad de expresión.

Cuando el ministro ahora en funciones Montoro, tras ser atacado por unos violentos en un pueblo catalán, dijo que esa no era Cataluña, que eso no era España, utilizó otra media verdad. Porque aquellos violentos sí que eran Cataluña y España. Y el hecho concreto de que toda la semana pasada en la COPE sus famosos periodistas deportivos hayan dedicado minutos y minutos a la polémica de la presencia de las estrelladas en la Final sin citar una sola vez que la UEFA, y por tal motivo, ya ha multado dos veces al Barcelona, es en esencia otra media mentira. Mas de lo mismo para  no llamar a las cosas por su nombre. Para no asumir que los pitidos al himno son sencillamente una ofensa, la violencia, el insulto y el desprecio a los demás. Que los separatistas disfrazan el odio como ‘libertad de expresión ‘.

Presumen de la ofensa, el insulto y el desprecio a los demás. Al odio le dicen

Cuando un par de horas antes al partido de fútbol encontré ayer, por Madrid, a un grupo de unos ocho o nueve aficionados ondeando su falso trapo, no expresaban nada relacionado con el deporte, ni la competición deportiva, y así les increpé. Su respuesta fue terrible. Me devolvieron las mismas caras de odio que hasta ayer solo había visto en los escenarios marchitos del crimen, el terrorismo y la guerra,

Y así las cosas, los independentistas esperan las siguientes hornadas de estudiantes manipulados, como las dos últimas generaciones que cada día de su bachillerato han aprendido los lemas independentistas y la falsa historia que sus profesores les han cantado en todas sus horas lectivas además de las del recreo.

Lamento, por tanto, por Cataluña y también en Cataluña, por esa  nueva sociedad enferma que ya sufre la fractura social y ademas se jacta al mostrar impunemente sus atributos del odio, cobardemente disfrazados.

Los apuntes de Nacho: Estoy hasta los mismísimos de los separatistas catalanes…

Separatistas catalanes

Estoy hasta los mismísimos de los separatistas catalanes, y por supuesto del F.C. Barcelona, máximo representante y paradigma de esa traidora inclinación. Tener que sufrir, una vez más, ahora en la capital de España, las ofensas,pitidos y banderas antiespañolas es demasiado para la ya cansada ciudadanía.

Después de lo ocurrido el año pasado, otra taza de lo mismo. Está claro que nada se ha hecho para anular esta situación. Una prueba más para desconfiar del gobierno de Rajoy que vuelve a la inacción permanente. Cierto es que la Delegada del Gobierno, la UEFA y FEF lo han intentado, sin éxito, amparándose en el artículo 6 Capitulo II de la Ley contra la Violencia en el Deporte, donde expresamente prohíbe ” introducir o exhibir pancartas,banderas, símbolos u otras señales con mensajes que inciten al odio o la violencia”, pero con la Justicia hemos topado, concretamente, tras la sentencia dictada por el Juez Castro del 11 Tribunal de lo Contencioso, en la que ha dado la razón a los que quieren destruir España. El juez dice ” que las estrelladas no es un símbolo de odio o violencia, sino una mera manifestación de la libertad ideológica y el derecho a difundir pensamientos, ideas y opiniones“, es sencillamente no conocer a fondo el asunto y en especial entre los separatistas. Todo esto lo pagaremos pronto

¡Para mi es una nueva demostración de desprecio hacia la inmensa mayoría de españoles!. La cobardía nos llevará a la ruina moral. Aprendamos de los franceses, que al menor indicio, suspenden el partido.


Ah, se me olvidaba decir que deseo que pierda el C.F. Barcelona, el conjunto culé, esto es, el equipo del culo.

Ignacio Rodríguez Márquez  Nacho Rodríguez Márquez