Prohibido prohibir: La corrida, los toros y la madre que…

2010 Febrero 9
En mi paseata, saludo hoy a los propietarios de un nuevo negocio que ha abierto sus puertas en la calle León. Se llaman Inés y Ricardo. La tienda, que es sobre todo un espacio original, se llama Códice 60. Tiene algo de galería de arte taurina, de rincón del coleccionista, alquilan bicicletas, y también es un estudio fotográfico en el que los clientes pueden  disfrazarse de espadachín, monja o princesa, y así quedar inmortalizados en un telón que representa al monasterio de las Trinitarias.

La calle Lope de Vega en el Barrio de las Letras

La filosofía, los  contactos artísticos y el impulso creativo, los pone ella. El, creo, es mas de acción, y su mente está en el campo:  sueña con tierras perfectas regadas con manantiales, buenas barbacoas y esas aventuras ecuestres capaces de devolverle la alegría y fuerza de la juventud y el valor de la amistad.
Me enseñan unas fotos originales de Dominguin, el matador, amigo a la vez, de Francisco Franco y Pablo Ruiz Picasso, que vivió en  el Barrio de las Letras, y le pregunto a Inés si no está en contra de la posibilidad política que la corrida de toros quede prohibida en Cataluña.  Me contesta, ágil y culta, que ella no está en contra de nada y que, además…”-Aunque , me gusta ir a la Plaza, y se reconocer una buena faena, no sabría que responder, éticamente, si un prohibicionista me argumenta sobre el sufrimiento del animal, la muerte, y todo eso de la crueldad…, de verdad que ante estos argumentos no me puedo oponer“-.
-Pues yo lo que digo es que debería estar prohibido prohibir- Comenta Ricardo.
Cerramos la tertulia y salgo a la calle. Recuerdo una canción y un videoclip de los White Stripers. La historia es surreal y está basada en uno de trágicos mitos del toreo: la victoria del animal sobre el matador.

Incómoda ciudad

2010 Febrero 3

Florentino Díaz en la CAB

Al artista Florentino Díaz le gusta la paseata. Y así, al ir o regresar de hacer y producir, por las mañanas o en la noche, después de comprar, mirar, hablar, o simplemente mover el corazón, le encuentro muy a menudo por el Barrio de las Letras. Hoy, en la esquina de Quevedo con Lope de Vega, coincidimos con un cuadrilla de limpieza del Ayuntamiento. Están fregando unos versos enlatonados al pavimento que, con la grasa cutre de los días, ya ni se pueden leer. La situación es algo surealista: dos trabajan mientras cuatro capataces vigilan la operación. Le digo -Qué bien, la poesía otra vez limpia- Y Florentino me contesta – Si es que esto es una locura,  ¿Qué mente pensará el mobiliario urbano? Mira.. Cuánto esfuerzo para que dure unos días…- Y con su fino sentido del humor concluye: - Pero claro así alguna empresa se lo lleva bien y estos operarios tienen trabajo. Si es que está todo pensado-.

Me pregunta si he visto las nuevas marquesinas para las paradas de los autobuses. Una especie de peceras de metacrilato: -”Qué les pasa a las que retiran, de hierro forjado. Cuánto dinero… Qué falta de pensamiento al ordenar y diseñar la ciudad…”- .

El maestro tiene razón. Como cuando hablamos de la obra en la Carrera de San Jerónimo. Y es que Florentino además conoce, y ha contado, los árboles que han caído por el aparcamiento que  ”Sus Señorías” han decidido regalarse con el dinero de todos. Los ha visto morir y, sencilla y humanamente, se ha disgustado. Por mi parte, reconozco que no me he fijado en los verdes daños colaterales del caro desatino de nuestros políticos y es que, cada vez que me me acerco a la obra del Parlamento, me indigno y nada puedo  ver. Leer más…

Guerra civil y Transición

2010 Enero 30

Lorca con bufanda, galletitas y tabaco. Foto: Juls

En mi paseata de hoy encuentro al poeta Federico  García Lorca decorado otra vez. En esta ocasión algún desaprensivo le ha colocado en las manos de bronce dos paquetes de galletas y un cigarrillo. Al cuello le ha colocado una bufanda. El autor teatral, que algunos días acompaña mis pasos,  dice que estos son los síntomas de una juventud sin camino claro y ni tan siquiera ilusiones. Mi admirado Rodrigo, empachado de ideología, me dice:  ” Lo de la bufanda no me  molesta tanto. Quiero pensar, por ser optimista esta mañana, que se trata de alguna ofrenda, algo así como un gesto de cariño en estos días de frío, pero las galletas y el cigarro no vienen a cuanto. Otra gamberrada de esos malditos roedores.”

Mi amigo Macaón, por su lado y con su prosa poética me aconseja que le deje en paz, al maestro Rodrigo, que ese empacho de ideología que tiene, el áspero resquemor, el resentimiento que corroe, el rencor contra el mundo vivo o muerto, es lo poco que le queda. Sin aprecio ni reconocimiento y la soledad mordiéndole qué importa que empache. Sólo le queda eso.

Y se que los dos tienen razón, pero en los temas importantes la razón no me importa. Prefiero el cariño. Y por eso hablo con Rodrigo, aunque sus palabras, a veces, son afiladas como cuchillos. Porque le gusta, porque intuyo que necesita  que alguien le escuche y así no estar solo veinticuatro de veinticuatro, todos los días. Hoy acaba sus palabras asegurándome que la Transición fue una estafa y que su odio social le viene de ahí, de “esa chapuza” de los ganadores, más que de la propia Guerra en sí.

Llego a mi casa y abro los periódicos, y todavía con el comentario en mis neuronas alucino al abrir Babelia, el suplemento cultural de El País. En su página 7 titula “La guerra Civil aún no ha terminado” a unas pocas preguntas a Javier Cercas, Almudena Grandes y Agustín Fernández Mallo, como complemento a una entrevista-debate sobre los derroteros de la Literatura española en el siglo XXI . Leer más…

Empacho ideológico

2010 Enero 27
La otra mañana en las manos del poeta había un casco de litrona. Seguro que quien, junto a la paloma lo colocó, creyó que hacía gracia. Estaría empachado de alcohol, pero me temo que tras la resaca, su mente trataría de equilibrar razonamientos y teorías para justificar lo injustificable. También lo vio el maestro Rodrigo, otro de los paseantes de Santa Ana en este invierno que no acaba. Tiene algunos más que setenta, y desde hace mucho tiempo vive en un cuartito gris con lavabo de una pensión de la calle Atocha en Madrid. Me dijo : “Estas son las consecuencias del botellón. A estos zánganos borrachos les daba yo otra guerra para que pensaran en cosas serias”.
Rodrigo está solo desde siempre. En su infancia quedó huérfano por la Guerra Civil. Emigró en la posguerra. Trabajó duro y las pasó canutas para comer y por su ideología  comunista. En el “Partido” llegó a ejercer un cargo de responsabilidad y ahora me dice que el “polit-bureau” no se portó del todo bien con él. Pero que sus verdaderos enemigos son los curas, todos los curas y los fascistas, esos de la derecha. Leer más…

Si te vas, la emoción se va…

2010 Enero 26
por Manuel Artero Rueda

Oigo un blues por la mañana. En esta ocasión a B.B. King le acompaña Gary Moore. Se titula “La emoción se ha ido” -The thrill is gone-. Llevo escuchando blues desde ayer por la tarde, cuando conocí la noticia de que llevas cuarenta y ocho horas en coma, estimado maestro Alfredo. Aquí dejo traducidas algunas estrofas de la letra que estoy seguro que cuando salgas de la UCI te harán reír.

La emoción se ha ido.
Se ha ido de mí.
La emoción se ha ido, cariño.
Se ha ido de mí.
Y aunque sobreviviré,
lo haré tan solo.

La emoción se ha ido.
Se ha ido por completo.
Oh, la emoción se ha ido.
Se ha ido por completo, cariño.
Algún día lo superaré, cariño.
De la misma forma en que un hombre deberá hacerlo.

Sabes que soy libre. Soy libre ahora, cariño.
Libre de tu hechizo.
Soy libre, ahora.
Libre de tu hechizo.
Y ahora que todo ha pasado,
todo lo que puedo hacer es desearte.

Y sabes que los blues de B.B. King siempre tuvieron un alto contenido sensual y emocional, como tus desnudos, que no te atreves del todo a exponer quizás por un recoveco de tu decoro.

Leer más…

Alma

2009 Diciembre 25
por Manuel Artero Rueda

La belleza, suprema, una vez más nos revela los miedos mas oscuros de la razón. Y por eso, por lo que de clásico tiene me gusta tanto el primer gran trabajo en solitario del granadino Rodrigo Blass. Un artista que trabaja en los estudios Pixar y que estas Navidades, gratuitamente, muestra al mundo a través de la red de redes  su corto titulado “Alma”.

Leer más…

Las mañanas en el caótico y nuevo bosque de Sherwood

2009 Diciembre 21
por Manuel Artero Rueda

Tengo la suerte y también la desgracia, ya se sabe que nunca hay blancos ni negros perfectos sino una infinita y rica gama de grises, de vivir en el Barrio de las Letras. Antes de la semi peatonalización y las mejoras urbanísticas ya realizadas, los vecinos apenas si podíamos dormir en las noches de los fines de semana. Miles de madrileños llegaban en sus coches a la calle León, del Prado o Lope de Vega, y entre la una y las tres de la madrugada, quedaban atascados, y los conductores, algunos borrachos, la mayoría mal educados, se ponían a tocar el cláxon. Era un caos que desapareció. Pero hoy, el caos, y a pesar de las mejoras, nos visita todas las mañanas, entre las nueve y las doce o la una, porque muchos profesionales del transporte no madrugan. Cientos de camiones, furgonetas y todo tipo de vehículos de carga, toman las calles al asalto y un gran número de días el barrio queda colapsado.

Se da la paradoja que los camiones pesados rompen el caro adoquinado del pavimento que ha costeado el Ayuntamienmto, pero como grandes que son, imponen su ley, aparcan en el medio de la calzada,  o donde pueden, y muchos días, salir del barrio en coche, puede resultar una aventura perdida de antemano, en la que hay que consumir entre quince y treinta minutos. Es una situación injusta y peligrosa: Cualquier mañana algún vecino morirá en una ambulancia que no pueda circular o los bomberos no podrán entrar por estas calles estrechas y mafioseadas por el transporte todas las mañanas del año, salvo festivos, y no sólo de ocho a once, como dice la Ley.

En la calle León de Madrid todos los aparcamientos están reservados la "carga-descarga" de ocho a once de la mañana.

En otras calles del Barrio de las Letras, estas placas van ganando espacio.

Es una situación real que la Policía Municipal ignora o ante la que mira para otro lado. ¿Qué sería de los comerciantes del barrio si sus proveedores no recargan sus alacenas? Y ellos son los poderosos, los ricos e influyentes, mientras que los vecinos hemos quedado relegados a siervos de la gleba, que es lo que significa hoy en día no tener sitio para aparcar. Leer más…

La acción o la náusea

2009 Diciembre 18

Agazapado del frío, y sin mi sillón, releo a Blaise Cendrars. Poeta, viajero, cineasta,  cabo de la Legión Extranjera, empresario, traficante de perlas, periodista, aventurero… llegó a ejercer más de treinta profesiones,  y cuando murió dejó en su baúl, un idéntico número de novelas sin acabar.

retrato de Blaise Cendrars. Modigliani.

Descubro ahora que al igual que, este escritor maldito por impublicado, se apasionó por el “arte del encuentro” que significa el Viaje, cultivó la amistad. Fue amigo de bandidos, asesinos, revolucionarios y grandes literatos. Henry Miller escribió un texto titulado “Homenaje a Blaise Cendrars”. En él se puede leer: “Muchos dirían que es excesivamente generoso. Yo no emplearía la palabra generoso con respecto a Cendrars. Está más allá de eso. Es una fuerza vital, un impulso ciego y despiadado, más próximo a la naturaleza que al hombre. Es tierno y cruel al mismo tiempo. Es antinómico. Y siempre, únicamente, él mismo, siempre Blaise Cendrars únicamente.” Leer más…

El camino

2009 Diciembre 8
por Manuel Artero Rueda

 Este verano la Via Apia me susurró dos frases: Para la primera aprovechó la frescura de la sombra de un ciprés donde me cobijé un rato. Decía, al ritmo sincopado de los gorriones, así: “Muchas veces se suelen perder los hombres por el camino mismo que pensaban remediarse . Francisco de Quevedo.”

La segunda la oí ya fatigado después de saludar a dos caballistas y su eco me acompañó hasta las pesadillas de la noche: Era de Jean Paul Sartre: “Cada hombre debe inventar su camino”.
Ahora en la soledad de la sierra de Aracena, al buscar el camino que me lleve a mi casa de l0s maquis, en el Cerro Molino, he recordado aquellas palabras que soñé en la que fue la primera autopista de la humanidad. Este es el paisaje:

En la sierra de Aracena

La música, la tendré que buscar.

Segundo tramo del camino a Cerro Molino

Vivan los músicos

2009 Noviembre 21

Conservo en el coche unos cuantos discos especiales, que me han dejado huella: son  cicatriz.  Hoy quiero recordar tan solo  tres. El primero es el último de Loquillo, el “Balmoral”. Lo escucho cuando voy solo, porque mi familia no lo aguanta. En cambio el de Nacho Mastretta, “Música para automóvil” se ha hecho un hueco para toda mi pequeña comunidad, y mi hija incluso me lo pide de vez en cuando. El tema que canta Julieta Venegas es una joya, como todos los surcos. Me lo pondré, claro está,  cuando tome rumbo a mi casa de los maquis. Mastretta es un genio. Me regaló el “cd” cuando yo era periodista y le entrevisté para un reportaje en Logroño, y por eso, ahora le homenajeo, parafraseando su último disco para el título: “Vivan los músicos”. Me recuerda el  al viejo refrán de inicios históricos del castellano “Donde música hubiere, cosa mala no existiere” .

Cartel de "El sohow de Dodó"  El caso es que le debían estar dando el premio a Mastretta  al Mejor Álbum en la categoría de Músicas del Mundo, en el mes de Julio, cuando mi vecino  Nico Nieto, otro músico como la copa de un pino, guitarrista, me regalaba un cd, “El show de Dodó” que desde el verano se ha merecido otro ancho hueco en mis horas y las de mi familia. Se trata de la primera gran obra de Marina Sorín, la grabación de diez temas que ha sentado la base sonora de unos de los espectáculos mas importantes y por ahora minoritarios del panorama teatral y musical español.

Y es que la violonchelista es otra “pullitzer”. Canta e interpreta con la personalidad de su ciudad, Buenos Aires, entendida claro está,  no como una urbe geográfica más, sino como ese lugar,  mito fervoroso y borgiano, al que se llega tan sólo por el boleto del arte, las metáforas y lo sueños y no por el del avión. Leer más…